El paraíso abierto. El Mesías y la Hija de Sión en Lc 2,29-35

Religion y creencias
978-84-220-2073-8
CASTELLANO
318
140cm
210cm
ESTUDIOS Y ENSAYOS
30,00 €

El relato evangélico de la Presentación de Jesús en el templo contiene unas misteriosas palabras del anciano Simeón a María sobre la espada que atravesará su alma, según se traduce habitualmente la singular profecía —calificada de oscura y sombría— que ha convertido a la madre de Cristo en la Virgen dolorosa cuya presencia al pie de la cruz daría la razón a Simeón. Sin embargo, esta interpretación, por piadosa y profunda que parezca, no encuadra en el contexto luminoso de un pasaje que nada tiene de sombrío, ya que desborda de gozo, en plena armonía con la gloria que trae Jesús. Alfonso Simón, con el aval de un testimonio arameo del siglo II, que era fácil adivinar tras un texto griego lleno de extrañezas, pone de relieve que la profecía de Simeón no tiene nada de sombría y encuadra muy bien en ese contexto luminoso, como ya mostró san Efrén el sirio, en el siglo IV, comentando así el oráculo del anciano: «La espada, que cerraba el paso al paraíso a causa de Eva, ha sido apartada por María».